¿Por qué planificar en lugar de limitarse a declarar?
Una declaración de impuestos es el registro de decisiones que se tomaron meses antes. Cuando se prepara, el año ya está cerrado y la mayoría de las decisiones que determinan cuánto paga ya no se pueden cambiar. La planificación traslada la conversación a los meses en que todavía puede decidir cómo pagarse, cuándo comprar equipo, cuánto aportar a un plan de retiro y cómo estructurar un nuevo proyecto.
Nuestro equipo revisa sus finanzas, identifica las estrategias adecuadas para su situación y las plasma en un plan por escrito. Como las leyes fiscales cambian cada año, revisamos el plan a medida que evolucionan su negocio y las reglas. Junto con nuestro servicio de director financiero virtual, la planificación fiscal se vuelve parte de la gestión del negocio, en lugar de un ejercicio anual a las carreras.
¿Qué estructura de empresa le conviene a su negocio?
La estructura bajo la que opera influye en cuántos impuestos paga, en cómo se remunera a sí mismo y en la facilidad con que puede sumar socios o vender el negocio más adelante. Le ayudamos a comparar una compañía de responsabilidad limitada (LLC), una sociedad (partnership), una corporación C y la elección de corporación S (S corporation) en función de sus objetivos, y volvemos a revisar esa decisión a medida que crecen las ganancias.
Un ejemplo: cuándo conviene la elección de corporación S
Considere a un consultor que opera como LLC de un solo miembro y tiene una ganancia neta de $150,000. Como dueño único, casi toda esa ganancia está sujeta al impuesto sobre el trabajo por cuenta propia (self-employment tax) de 15.3% (en inglés), que suma aproximadamente $21,000. Si la LLC elige tributar como corporación S y le paga al dueño un salario razonable de $85,000, los impuestos de Seguro Social y Medicare se aplican al salario, unos $13,000 repartidos entre la empresa y el dueño. El resto de la ganancia se retira como distribuciones.
La diferencia, a modo ilustrativo, es de unos $8,000 al año, antes del costo de administrar una nómina y presentar una declaración corporativa aparte. El IRS exige que las corporaciones S paguen una compensación razonable (en inglés) por los servicios del dueño, así que el salario debe poder justificarse. Por esa razón, analizamos la elección con sus cifras reales antes de recomendarla.
¿Cómo encaja la planificación patrimonial y de donaciones?
Una planificación patrimonial bien pensada permite que una mayor parte de lo que usted ha construido pase a las personas y causas que le importan. Diseñamos un plan patrimonial y de donaciones a la medida de su familia y sus bienes, y coordinamos los documentos legales con su abogado. El trabajo incluye revisar testamentos y poderes notariales existentes; planificar transferencias de bienes raíces, donaciones y contribuciones caritativas; y encargarnos de la planificación fiscal y el cumplimiento para herencias, fiduciarios y beneficiarios.
Las donaciones suelen ser el punto de partida más directo. Para 2026, la exclusión anual del impuesto sobre donaciones es de $19,000 por persona que recibe (en inglés), así que un matrimonio puede darle $38,000 a cada hijo sin usar nada de su exención de por vida.
¿Qué incluye la preparación y presentación de impuestos?
Tal vez usted se sienta cómodo preparando una declaración personal sencilla, pero la declaración de un negocio implica más riesgos. Omitir un formulario o anexo obligatorio puede ocasionar multas o preguntas difíciles en una auditoría posterior. Preparamos y presentamos sus declaraciones federales, de Colorado y locales con precisión y a tiempo, y damos seguimiento a los detalles que es fácil pasar por alto, como la elección de entidad de transferencia (pass-through entity election) de Colorado para sociedades y corporaciones S.
También mantenemos al día sus impuestos estimados trimestrales (en inglés). Las personas físicas, incluidos los socios y los accionistas de corporaciones S, por lo general deben hacer pagos estimados si esperan deber $1,000 o más al presentar su declaración, y las corporaciones si esperan deber $500 o más. Calculamos cada pago y le avisamos antes de que venza.
¿Cómo se ve un año fiscal bien planificado?
A la mayoría de los dueños les conviene más tener cuatro conversaciones planificadas que una sola reunión apresurada en abril:
- A principios de año: revisar la declaración del año anterior y fijar los pagos estimados de este año.
- A mitad de año: comparar la ganancia real con el plan y ajustar salario, pagos estimados y aportaciones para el retiro.
- A principios del otoño: decidir compras de equipo, cambios de entidad y donaciones caritativas mientras todavía hay tiempo para actuar.
- Al cierre del año: confirmar los últimos pasos y reunir lo que necesitamos para presentar la declaración.
Cada conversación es breve cuando la contabilidad está al día. Si la suya se ha atrasado, nuestro equipo de contabilidad y teneduría de libros puede ponerla al corriente primero. Si ya recibió una carta del IRS, nuestro equipo de resolución de impuestos puede ayudarle a responder.
¿Por qué importa la contabilidad administrativa fuera de la temporada de impuestos?
Para un negocio, los impuestos son una parte del panorama financiero. La contabilidad administrativa añade reportes financieros oportunos, seguimiento de indicadores clave de desempeño y gestión del flujo de efectivo, de modo que las cifras que guían su plan fiscal son las mismas que usa para dirigir el negocio. Si desea conversar sobre cómo sería la planificación en su situación, una llamada introductoria con nuestro equipo de atención al cliente es el primer paso.